TDAH sí, TDAH no. ¿Qué hacemos con los niños?

31 Oct
Fernando García de Vinuesa, Javier Royo y Mikel Valverde, durante la Jornada

TDAH sí, TDAH no. ¿Qué hacemos con los niños?

El Colegio de Psicólogos organizó el pasado 31 de octubre una "jornada-debate" para analizar, desde diferentes puntos de vista, la realidad que rodea al TDAH.

Hablar de TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) es suscitar un debate en el área de salud mental y en la escuela. La controversia en esta materia se dirige a la misma categoría diagnóstica, incluyendo su fiabilidad, validez y utilidad. Pero también abarca numerosos aspectos más, entre otros la medicalización de las conductas y emociones de los menores, y las formas habituales de abordar las dificultades en la infancia.

Con el propósito de escuchar distintas perspectivas en esta materia, el Colegio de Psicólogos reunió en una mesa el pasado sábado 31 de octubre (10.00-13.00 horas) en el Civivox Condestable de Pamplona, a dos expertos en la materia con el fin de analizar diferentes puntos de vista de este tema. Por un lado, Fernando García Vinuesa, licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y coautor de una obra cuyo título desvela su opinión: "Volviendo a la normalidad. La invención del TDAH". Y por otro, Javier Royo, médico psiquiatra infantil del Servicio Navarro de Salud. Ambos compartieron la mesa presidencial con Mikel Valverde, psicólogo clínico en Psiquiatría del Complejo Hospitalario de Navarra.

Fue precisamente Valverde el que tomó la palabra en primer lugar para hacer una reflexión sobre el TDAH. "Creo que hace falta una reflexión más profunda sobre el TDAH de la que hasta ahora se ha hecho. Y para eso hace falta escuchar y analizar los datos que nos dan quienes han sido tratados. Hay estadísticas que demuestran que catorce meses después de comenzar la medicación a niños con TDAH, en un 80% de los casos se ve mejoría. Pero entre los que no se medican, la mejoría se da en un 75%,. A los tres años no hay diferencias entre los medicados y los que no. Y a largo plazo parece que va peor a los medicalizados. No deja de ser un tema muy controvertido".

Fernando García de Vinuesa aportó muchos datos en su exposición. "Cada día cinco millones de niños estadounidenses desayunan anfetaminas porque han sido diagnosticados con un TDAH. Y lo peor es que este diagnóstico no es fruto de una investigación científica, sino que se basa en opiniones, en función de sensaciones y no de hechos El proceso de diagnóstico es sencillo. Los padres y los profesores observan el comportamiento supuestamente anómalo del niño. Y si "a menudo" comete errores en las tareas, no las finaliza, es descuidado con las tareas o se distrae con estímulos irrelevantes, entonces padece un TDAH, sufre un trastorno neurobiológico y se le comienza a tratar con fármacos. Pero ese "a menudo" es impreciso, y convierte la distracción en una patología. Sometemos a niños, cuya biología les pide movimiento y acción, a una vida sedentaria en la que tienen que pasar muchas horas en clase sentados sin moverse".

El psicólogo madrileño destacó que los tratamientos que se aplican a niños con TDAH fueron probados primero con chimpancés. "Esos fármacos les provocaban cambios conductuales, miraban a un punto fijo, eran más sumisos, mostraban menos curiosidad... y son estos resultados lo que se está llevando a las aulas, Los niños no se distraen y no juegan. Y consideramos esto un éxito del tratamiento. Lo único cierto es que estos estimulantes funcionan mejor para los profesores que para los propios niños", recalcó con firmeza.

Javier Royo mostró la otra cara de la moneda. Reconoció que en la detección del TDAH no existen marcadores biológicos, "pero lo mismo sucede con la esquizofrenia, el autismo o la depresión, y nadie duda de que estas patologías existan". Según el psiquiatra, "es irreal pensar que la medicación solventa todos los problemas, pero también magnificar los riesgos del tratamiento farmacológico. Llevo 20 años viendo a niños con TDAH y nunca he visto  cuadros de psicosis por tomar los fármacos. Asumir que la práctica médica genera esquizofrenia no es cierto".

Tras las intervenciones de los dos invitados, el público pudo expresar sus reflexiones e hizo alguna pregunta a los expertos. Un pediatra, un médico, un otorrinolaringólogo o un profesor, entre otros, dieron a conocer sus experiencias con niños y familias que padecen Déficit de Atención. Y aunque no todos estaban de acuerdo en este tema, algo que pretendía el Colegio con esta cita, sí que fue unánime la sensación de que jornadas como estas deberían producirse más a menudo para que se puedan escuchar diferentes opiniones.