El Colegio premia al Proyecto MAGNA por su labor con las adicciones en mayores

11 Mar 2026
Blanca Martínez Bugarín

El Colegio premia al Proyecto MAGNA por su labor con las adicciones en mayores

La iniciativa rompe el silencio sobre el consumo de sustancias en la tercera edad y combate el estigma social.

El Proyecto MAGNA, liderado por la asociación ANTOX, Lares Navarra y la Universidad de Navarra, ha sido galardonado por el Colegio Oficial de Psicología de Navarra por visibilizar las adicciones en personas mayores, a través de la investigación, la formación y la sensibilización. Esta iniciativa colaborativa surge para dar respuesta a una realidad invisibilizada por el "edadismo" y la normalización del consumo de alcohol o psicofármacos en edades avanzadas. El reconocimiento impulsa la continuidad de la investigación y sensibilización necesaria para detectar señales a tiempo y ofrecer apoyo profesional. Hemos hablado con Blanca Martínez Bugarín, psicóloga general sanitaria, que fue quien recibió el premio en nombre del proyecto.

- ¿Qué supone para el Proyecto MAGNA el reconocimiento que va a recibir del Colegio de Psicología de Navarra?
- Mucha alegría, nos ha hecho muchísima ilusión, porque este logro es fruto del trabajo colaborativo de muchas entidades: ANTOX, Universidad de Navarra, LARES, Programa Innova (Fundación Caja Navarra y Fundación “la Caixa”), así como de todo el personal de las residencias con las que hemos trabajado y de todas las personas mayores que han participado en el proceso. Este proyecto es la suma del esfuerzo de muchas personas, cada una de las cuales aportó su dedicación, pasión y compromiso para hacerlo realidad. Ver cómo nuestro trabajo contribuye a visibilizar las adicciones en personas mayores nos inspira a seguir adelante, a soñar más grande y a continuar colaborando para lograr un cambio social real. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Colegio Oficial de Psicología de Navarra por este reconocimiento al Proyecto MAGNA. Este reconocimiento no solo pone en valor un trabajo, sino que impulsa a seguir investigando, formando y sensibilizando para que ninguna persona quede fuera de la mirada profesional y social.

- ¿Por qué existe la falsa idea de que las personas mayores no tienen problemas de adicciones?
- Existe la falsa idea de que las personas mayores no tienen problemas de adicciones porque durante mucho tiempo se han asociado las adicciones únicamente a la juventud y a determinados estilos de vida. A ello se suma que en edades avanzadas muchos consumos quedan normalizados (especialmente el alcohol o los fármacos prescritos) y pasan desapercibidos tanto en el entorno familiar como en el sociosanitario. Además, el edadismo y ciertos estereotipos hacen pensar que en la vejez ya no hay cambios conductuales relevantes o que “ya no merece la pena intervenir”, lo que contribuye a invisibilizar el problema. La soledad, las pérdidas significativas y el dolor, tanto físico como emocional, son factores que pueden aumentar la vulnerabilidad de una persona. Sin embargo, rara vez se interpretan como una adicción, a pesar de que los eventos vitales estresantes (como la muerte de un ser querido, la jubilación, una enfermedad grave…) o cambios importantes en la vida familiar o laboral afectan de manera diferenciada a hombres y mujeres y pueden desencadenar comportamientos de riesgo o consumo problemático. Por eso, más que ausencia de problema, lo que ha existido es una falta de mirada y de detección. Porque asociamos las adicciones a la juventud y a la edad adulta, sin darnos cuenta de que las adicciones pueden aparecer a lo largo de todo el ciclo vital. La realidad es que la población con problemas de drogodependencias está envejeciendo, planteando nuevos retos asistenciales, sociales y sanitarios que requieren una mirada.

- ¿Qué es lo más importante que debe hacer un hijo o nieto si sospecha que un familiar mayor tiene una adicción?
- Elegir un momento adecuado para hablar con el familiar con calma, respeto y sin juzgar. Mostrar preocupación y afecto, y acordar la necesidad de buscar ayuda profesional (médico de atención primaria, CSM o especialista en adicciones) lo antes posible.

- ¿Qué es lo que más le ayuda a una persona mayor a decidirse, finalmente, a pedir ayuda?
- Lo que más ayuda a una persona mayor a decidirse a pedir ayuda es sentirse vista y valorada. Vivimos en una sociedad que valora la juventud y la belleza, y muchas veces a las personas mayores se las ignora o se las mira con lástima. Sentir que se reconoce su existencia, su conocimiento y la sabiduría que aporta la experiencia de la vida les da el valor y la confianza necesarios para buscar ayuda. Es importante señalar también las diferencias de género, ya que permiten comprender que las mujeres con un trastorno adictivo enfrentan un doble estigma: por su condición de mujeres y por su adicción. Cuando además son mayores, se suma el edadismo, generando un triple estigma. Al llegar a los recursos, suelen estar más deterioradas porque han estado aguantando y escondiendo el problema durante mucho tiempo, incluso años. Además, las mujeres suelen tener menos apoyo familiar y social, y muchas acuden solas a tratamiento.

- ¿Qué mensaje le gustaría que recordáramos hoy para que este tema deje de ser un tabú en nuestra sociedad?
- Las adicciones pueden afectar a cualquier persona, en cualquier etapa de la vida. Cambios vitales, situaciones de estrés, pérdidas significativas o la soledad pueden actuar como desencadenantes, especialmente en etapas de mayor vulnerabilidad. La realidad es que también se envejece con una adicción, y durante demasiado tiempo esta situación ha permanecido invisible. Por eso, la prevención y la sensibilización son fundamentales: informar, generar espacios seguros de conversación y fomentar hábitos saludables marca la diferencia. Detectar las señales a tiempo, pedir ayuda y acceder a apoyo profesional no solo rompe el tabú, sino que protege la salud. 

 

→ Acto de entrega de menciones honoríficas del Colegio de Psicología de Navarra