Natalia Lorenzo: “Cada vez es más habitual que los intervinientes en emergencias reconozcan que se ven afectados por situaciones de alto impacto emocional”

19 Sep
Natalia Lorenzo, ponente de las II Jornadas de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes

Natalia Lorenzo: “Cada vez es más habitual que los intervinientes en emergencias reconozcan que se ven afectados por situaciones de alto impacto emocional”

La psicóloga Natalia Lorenzo participará este sábado 22 de septiembre con dos ponencias en las II Jornadas de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes que ha organizado el Grupo de esta materia del Colegio de Psicología de Navarra.

Lorenzo es miembro del grupo homónimo de Asturias, comunidad en la que trabaja como psicóloga, además de secretaria de ASINPEC (Asociación para la Intervención Psicológica en Urgencias, Emergencias, Crisis y Desastres) y miembro de la junta directiva de SEPADEM (Sociedad Española de Psicología Aplicada a Desastres, Urgencias y Emergencias)

- ¿De qué va a hablar en su intervención en Pamplona?
Voy a participar con dos intervenciones en la Jornada. La primera, “Resistencia y resiliencia en personal interviniente”, versará sobre el entrenamiento de la capacidad de recuperación ante situaciones de alto impacto emocional, en profesionales de la emergencia. Y en la segunda, “Herramientas de trabajo con intervinientes para su cuidado”, haré un breve repaso de las técnicas de intervención psicológica con estos profesionales que pueden ser utilizadas antes, durante y después de su intervención en situaciones difíciles.

- ¿En qué situaciones de emergencia ha trabajado? ¿Ha tenido que participar en el reciente accidente de un autobús en Asturias?
De entre las situaciones de emergencia en las que he intervenido cabe destacar el accidente de autobús de Buelna, en Asturias, donde fallecieron ocho personas, de las que siete eran menores de edad que se dirigían al Instituto.

Con intervinientes en emergencias destacaría el trabajo psicoterapéutico realizado con un bombero tras una situación crítica, en la que su compañero falleció y él resulto herido, al caerse desde la altura de un 5º piso al colapsar el edificio, en el que estaban trabajando, a causa de las llamas.

En el último accidente de autobús en Asturias he participado realizando un debriefing (técnica psicológica posterior al incidente) con un grupo de profesionales intervinientes en el mismo.

- ¿Cuál es la principal función del psicólogo que acude a una emergencia/catástrofe?
El psicólogo especializado en emergencias es un profesional esencial en la intervención en emergencias y catástrofes, en la que puede desarrollar múltiples funciones antes, durante y después de ésta. Todas las funciones se realizan para conseguir dos grandes objetivos: por un lado, fomentar el bienestar de la población afectada, minimizando el impacto psicológico de la emergencia a través de la recuperación de su funcionalidad y ajuste psicosocial, y por otro, incrementar las capacidades y/o habilidades de los intervinientes.

Se podría decir que su función principal es la de asistir a las personas a la hora de sobrellevar la tensión y las emociones fuertes, tanto a los que han sufrido la catástrofe como a las personas que participan en los grupos de intervención, ayudando en ambos casos a desarrollar sus habilidades de resiliencia.

- ¿Qué diferencias principales hay entre la actuación con una víctima y con un interviniente?
También consideramos a los intervinientes víctimas de las emergencias. Aún así, hay alguna diferencia en las actuaciones. En el campo de la psicología de emergencias, el trabajo con víctimas es una intervención más limitada en el tiempo (suele realizarse en las primeras horas-días tras el acontecimiento traumático). Con los intervinientes, la intervención se puede realizar desde antes de que ocurra la situación (formación, entrenamiento…), hasta meses después (intervenciones psicoterapéuticas especializadas).

- ¿En qué plazo de tiempo puede un interviniente seguir necesitando la ayuda de un psicólogo?
Con los intervinientes se trabaja en los tres niveles de prevención (primaria, secundaria y terciaria), es decir, como ya comentaba anteriormente, antes, durante y después de la intervención en una situación impactante. El objetivo es prevenir trastornos psicológicos, tal como el Trastorno por Estrés Postraumático, desde la formación y el entrenamiento  previos hasta las intervenciones grupales tempranas (defusing, debriefing, que se realizan en las primeras horas-semanas tras el impacto). Pero si se da alguna secuela psicológica posterior, habría que abordarla desde la intervención psicoterapéutica, por lo que no podemos hablar de plazos de tiempo.

- En la sociedad se desconoce bastante la ayuda que se presta a los intervinientes. ¿Por qué?
Tradicionalmente los  intervinientes en emergencias han proyectado una imagen de personas duras y resistentes, a las que les da vergüenza reconocer que puedan ser afectados, muchas veces pensando que “estas cosas no le pueden pasar a un profesional de la emergencia”, por lo que prefieren no pensar en la experiencia vivida y no hablar con otras personas de lo ocurrido para no revivir el sufrimiento ni cargar a los demás con su “problema”. En la actualidad, estas concepciones están cambiando y van aceptando que pueden verse afectados por situaciones de alto impacto emocional y por tanto requerir ayuda de profesionales de la psicología.  

- ¿Es habitual que un psicólogo requiera la ayuda de otro psicólogo?
Los psicólogos también somos humanos y podemos vernos afectados como el resto de profesionales intervinientes. Nuestro colectivo también debe formarse y entrenarse, participar en defusings y debriefings, y solicitar la ayuda profesional de un compañero cuando lo creamos necesario.

- ¿Con qué idea quiere que se quede el público de Pamplona tras su intervención en estas Jornadas?
Me gustaría recalcar la necesidad de contar con profesionales de la Psicología especializados en emergencias, que puedan participar con los equipos de emergencia antes, durante y después de las intervenciones en situaciones críticas. Por ello, sería necesario incluir este tipo de intervenciones orientadas al cuidado de los profesionales en los correspondientes planes de Protección Civil.